Author Archives: Marc Ambrock

Impuestos y regulación, esa pesadilla

Alles Steuern oder was ?

Impuestos: cual una espada de Damocles abruman a las empresas

Impuestos: cual una espada de Damocles abruman a las empresas. Su cuantía y su complejidad así como su proliferación paralizan a los directivos empresariales. La elevada fiscalidad fomenta el fraude y obliga a las empresas a dedicar ingentes recursos parar defenderse del fisco.

No tenemos que fingir: la presión fiscal y la complejidad de la normativa tributaria van en aumento. La competitividad fiscal entre los Estados se encarga del resto, sobre todo porque las leyes nacionales son y han sido ajustadas acorde con las opciones de optimización fiscal internacional (léase: la evasión fiscal).

Como resultado se observa un aumento en la incertidumbre, en la zona gris entre las estrategias de evasión fiscal y la evasión de impuestos. Estas consecuencias están acompañadas por una explosión de los costes de todos los impuestos, además las empresas tienen que explicar constantemente, cuál es la proceder fiscal internacional.

Incluso cuando los impuestos prescriben, los costes para los servicios de asesoramiento no dejan de crecer para las empresas. Los políticos y las autoridades fiscales no tienen que rendir cuentas por sus errores después de todo. La corrupción y la gestión pública negligente tampoco es un elemento motivador al pago de impuestos.

Sin embargo para mí, el aspecto más deprimente es la situación de la gran masa de empresas de tamaño medio que son la columna vertebral de la economía de cualquier país. Según estimaciones, representan más del 90% de las empresas (empresas con un máximo de sólo 10 empleados).

Estas empresas no sólo son incapaces de hacer frente a la complejidad, también son incapaces – a menos que se establezcan a nivel internacional – de participar en la competencia fiscal internacional. Este aspecto no es menor dado que dificulta la internacionalización y encarece los procesos convirtiéndose en un factor que desincentiva la conquista de mercados exteriores por parte de PYMES.

Por supuesto que podría “sólo” exigir la simplificación y armonización de al menos impuesto de sociedades, impuesto sobre los salarios y el impuesto al valor añadido dentro de la Unión Europea. Pero soy plenamente consciente de que, por un lado, no puedo cambiar nada y que “sólo” Europa no es suficiente y que, por otro lado, los políticos no aceptan una pérdida de poder.

La armonización y simplificación del sistema tributario sería, en mi opinión, el camino para mejorar la transparencia, reducir los costes para las empresas y el Estado, así como incrementar la transparencia, la honestidad en los impuestos y el aumento de la credibilidad del sistema tributario.

“You’ll never, ever walk alone.Walk on, walk on with hope in your heart”

Todo buen aficionado al fútbol conoce la canción You’ll never, ever walk alone. Walk on, walk on with hope in your heart”.  Así suena el himno del Liverpool en el estadio de Anfield Road.

Este mensaje es, quizás, un tópico pero un tópico muy importante que nunca debemos olvidar: se puede conseguir mucho más uniendo fuerzas que trabajando solo. Cuando alguien es propietario de una empresa, o la dirige, este mensaje gana importancia dado que permite transmitir una idea clara: el espíritu de equipo puede llegar más lejos que los genios de forma individual.

Ya que he citado el mítico Anfield Road y siguiendo en el  terreno de juego: ¿Por qué el FC Barcelona o el Bayern de Munich suelen ofrecer un mejor fútbol que las selecciones de España o Alemania respectivamente, pese a que la mayoría de los jugadores son los mismos? La razón es que no sólo son un equipo cohesionado, sino que permanecen juntos y lo hacen todos los días.

Permítanme describir mi “visión de rayos X” y echar un vistazo más de cerca a las empresas con actividad internacional. ¿Por qué algunas crecen  más que otras? ¿Por qué otras son mucho más rentables que el resto? Primero, según mi punto de vista, las empresas que trabajan sobre la base de un enfoque de marca coherente, el trabajo en equipo y la cooperación multinacional tienen más éxito. Y estas bases son válidas tanto para las empresas que están a 10.000 km de distancia como  para las que tenemos a la vuelta de la esquina.

Este último concepto nos lleva directamente a otro factor: la rentabilidad. En mi opinión, las empresas más rentables con actividad internacional son aquellas que tienen una mejor organización local en el país de exportación. Cuando deseo obtener información sobre otro país,  el conocimiento directo local es necesario para mantener la competitividad. Puede sonar un tanto raro, pero la información de mi red local -Aleksey en Ucrania, Gabriel en Sao Paulo, Keisuke en Tokio, Iwona en Varsovia o Vikal en Nueva York- es casi siempre mucho más compacta, realista y  precisa que la información que pueda encontrar navegando en Internet.

Retomando el himno del Liverpool “with just hope in the heart”, sola, una persona no puede  conseguir nada, o como decía mi padre: no puedes sacar algo de la nada. Es por este motivo que todo el mundo debería construir su propia red local. Nuestra reunión de “glocal” Adminex Partners en Colonia a principios de abril nos brindará esta oportunidad.  Invitamos a todos ustedes a acercarse, sin ningún compromiso y de forma gratuita, a presentarse y exponer sus dudas.

En este contexto, mis “glocal” saludos a todos ustedes.

Entrevista en Economía Digital: “Las empresas ya tienen sus planes para salir de Catalunya si es necesario”

Tuve el placer de compartir una charla con el periodista de Economía Digital Manel Manchón. Aquí podéis ver el resultado de la entrevista:

El ejecutivo alemán, que dirige Adminex, asegura que la “inseguridad mata cualquier negocio”

Marc Ambrock derrocha simpatía y atención, pero valora la puntualidad germánica. Tiene una agenda complicada, viaja constantemente y aprovecha su tiempo. Es un empresario alemán, que lleva la empresa en sus genes, Ambrock, una compañía de revestimientos industriales con 125 años a sus espaldas. Marc Ambrock, sin embargo, quiso impulsar otra empresa, Adminex, con oficinas en toda Europa, en Barcelona y Madrid, con la que ayuda a internacionalizar a pequeñas y medianas empresas.

Es su pasión, porque le permite ver las peculiaridades de cada país, de cada cultura y trazar estrategias diferentes. Eso le permite tocar el brazo a su interlocutor, siendo totalmente consciente de que un alemán no lo haría. Pero Ambrock vive en Barcelona, una ciudad que considera como una de las mejores en calidad de vida.

Y, tal vez por ello, este empresario alemán, bien conectado con el mundo económico y empresarial catalán –suele participar, cuando puede en los actos que organiza la patronal Foment– tiene muy claro que el proceso independentista que vive Catalunya puede ser un mal negocio para todos. “Los Estados compiten como si fueran empresas, y los políticos necesitan tiempo para entender eso”, asegura Ambrock.

Estrategias de salida

¿Primera conclusión tras esa afirmación? Que las empresas se buscan la vida, y que huyen de las situaciones de incertidumbre. Por ello, este empresario se basa en su experiencia y asegura que “muchas empresas ya tienen sus planes para salir de Catalunya si necesario, ya han desarrollado estrategias de salida, aunque lo hacen lentamente”. Y apunta que no son sólo empresas internacionales, sino también empresas catalanas que disponen de sedes sociales en otras partes de España.

¿Existe, por tanto, un temor real, como aseguró, recientemente, un grupo de directivos alemanes? Ambrock no estaba en ese grupo, que dieron a conocer la llamada Declaración de Barcelona, pero secunda sus reflexiones. Si Catalunya se independiza y sale de la Unión Europea, “eso es un problema de un calado enorme que las empresas no pueden aceptar”.

Francia y Marruecos

Y añade de forma clara que “la inseguridad mata cualquier negocio”. “No se trata de una amenaza, es un hecho, y es que las empresas internacionales no aceptarán que se limite por razones políticas sus capacidades de desarrollo”. Además, señala, “todos hemos visto que la Comisión Europa cada vez toma más decisiones, por lo que no nos podemos quedar fuera”.

Ambrock señala, sobre la posibilidad de que las empresas se instalen allá dónde mejores oportunidades encuentren, el caso de Francia. Asegura que produce menos coches que España, porque las fábricas se han trasladado a Marruecos “que les ofrece las mejores condiciones posibles”. Es decir, no hay nada seguro ahora, “y menos en situaciones de inestabilidad”.

La pérdida de la industria

Pero Marc Ambrock, buen conocedor de Rusia y de los problemas de las empresas rusas, no quiere aparecer como un empresario cenizo, o como un ejecutivo contrario a movimientos independentistas sin ofrecer más argumentos. El problema para el CEO de Adminex es que el independentismo “tampoco tiene un proyecto muy serio”. Y aquí se lanza explicando sus propias experiencias al frente de Adminex. Este empresario entiende que los planes de reindustrialización, que verbaliza el conseller de Empresa i Ocupació, Felip Puig, no tendrán mucho efecto, “porque en este caso llegamos tarde”.

Catalunya no ha trazado un horizonte de futuro, apostando por aquellos sectores en los que sí puede ser un país puntero. “Las empresas que se interesan ahora en España, las que a través de Adminex estamos orientado, pertenecen a sectores muy concretos: biotecnología, medicina, e informática. No son, en ningún caso, empresas del mundo industrial”, remacha.

Vuelve la inversión

Admite que Catalunya está recibiendo inversión extranjera, como destaca en los últimos meses el Govern de Artur Mas, pero la engloba en un proceso de recuperación de toda España. “Es cierto, y lo estamos notando, que la inversión está regresando a España, que está ya en un proceso de recuperación económica, y, por tanto, Catalunya también se beneficia”, asegura.

Para Ambrock –un apellido que causa respeto en Alemania por su peso en la industria alemana– Catalunya debería aprovecharse más de una plataforma como España y Europa. “Con dimensión, formando parte de algo más grande, se puede ser muy competitivo en los mercados globales”, afirma. Pero, ¿en qué sectores? Enumera unos pocos en los que cree firmemente. “En medicina, en el sector aeronáutico –con un centro como Toulouse tan cerca–, en biotecnología y en turismo deberíamos ser capaces de ser líderes”.

Pero este empresario, que adora Catalunya, pero cuyo ideal sería tener un DNI “de los Estados Unidos de Europa, porque soy alemán”, alerta de que el principal problema de Catalunya, sea cual sea su futuro político, “es la formación”. El capital humano es la clave para competir, y en eso “hay que mejorar”, concluye.